Mi carrera dio un giro importante cuando decidí profundizar en las técnicas de valoración en enero de 2024. Lo que más me impactó fue la metodología práctica. En lugar de teoría abstracta, trabajamos con casos reales de empresas españolas. Pude aplicar inmediatamente lo aprendido en mi trabajo en una consultora financiera de Madrid.
El programa me ayudó a desarrollar una intuición financiera que antes no tenía. Ahora puedo evaluar una empresa y detectar inconsistencias en valoraciones que otros analistas pasan por alto.